28 abril 2010

DIA 22 EN SHANGHAI

Un despertar surrealista. A las 9.30 de la mañana toca a la puerta mi A yi (chica de la limpieza) y entra con un hombre a mi habitación hablando en chino. Yo en pijama, sobadísimo preguntándome “pero que coño!” y nada, se puso el señor a mirar los tornillos de mi ropero de IKEA no se bien todavía porque, porque como explicármelo tampoco...increíble.

A las 11.30 salí pitando a buscar a Hugo, ya me había dado el toque y era la hora, llegaba el 3er mosquetero. Que por cierto, era su cumpleaños!!

Lo primero que hicimos fue salir para mi piso a que Hugo dejase la maleta y la ropa, ya que durante estos días vivirá conmigo, juntitos en la cama. Tranquila Ruth, no pasará nada ;)

Para darle una bienvenida igual de buena que la nuestra pues nos fuimos a comer noodles a nuestro sitio favorito.

Aprovechando el día que hacía pues nos fuimos para el Bund, para que lo viese como se tiene que ver, aunque cierto es que hacía un poco de bruma que molestaba a la vista, pero bueno, mucho mejor que cuando fuimos Tony y yo. Estuvimos toda la tarde paseando y viendo la zona. Haciendo fotos imposibles, creativas a la par de arriesgadas. Los chinos a nuestro alrededor se morían de risa.





Para pasar el río pensamos, que hay más guiri que un ferry? Pues nada, 2Y (0,20€) y para allá fuimos, rumbo a la Torre Jin Mao para subir a su piso 88 y ver Shanghai desde casi lo más alto. La pena de estas vistas vuelve a ser la bruma, que no deja ver bien el paisaje. Espectaculares las vistas de la torre desde abajo, impresiona muchísimo. En este tramo se hicieron fotos de todo tipo...y no todas se podrán ver.

Para subir al piso 88 del Jin Mao hay que pagar 88Y (8,8€) y subir en un ascensor que tarda como 20 segundos en subirlos, y uno no se da ni cuenta.



Tras la Jin Mao tocaba paseo hacía La Perla, donde también nos sacamos algunas fotos, haciendo el tonto la mayoría de las veces.


Ya tocaba ir para casa, en el caso de Hugo para descansar un poco, que llevaba de viaje 17hrs y estaba agotado, y claro, hoy toca Kuluska para conocer a los españoles de Shanghai, tomar algo para hacer tiempo y ver el partido del barca a las 02.45 de la mañana.

Por la noche fuimos a cenar al 7 people, un restaurante súper fashion y moderno al que llevamos a Hugo por su cumpleaños. Este tiene algunas cosas realmente curiosas, como que la puerta de la entrada tiene truco, y sino das con la manera de abrirla, no entras. Después los baños igual, las puertas tambien con truco, así que si vas con muchas ganas, peligro!

2 comentarios:

Hugo dijo...

Yo no estaría tan tranquila ruth, anoche durmiendo ivan me rozó......

Ruth dijo...

Mientras no seas un quita-edredones....