Llegamos a Puerto Viejo como siempre después de pillar el bus local, nada de taxis o guías sin sentido. Uno se acostumbra a esta forma de viajar y es sencillamente perfecta y mucho más económica. Preguntando te enteras de todo, pura vida.
En Puerto Viejo nos quedamos en Monte Verde creo que se llamaba. Hostal de 2 catalanes muy tranquilitos, cero stress y dos hamacas muy agradables en la terraza donde ver caer la lluvia. Aquí nos diluvió cada noche, una de ellas no nos impidió salir a comernos una pedazo de mariscada...nos lo merecemos!! Vamossss compiiiii
Aquí las mariscadas son diferentes, el marisco nos lo mezclaron en una leche de coco, especias y algún toque caribeño que le daba un sabor muy rico! Esto lo acompañamos con ceviche. El mejor del viaje hasta el momento.
Volvimos a alquilar un scooter para así ver todas las playas en un día. Espectaculares! Da tiempo de sobra y por el precio de 40$ del scooter. Era junto a nuestro hostal, dos italianos muy simpáticos.
Tras marchar de ahí, el destino era Montezuma...matanza!! Salida 7am para llegar 10pm al mariposario...pero como todo durante el viaje, vale la pena.



