05 diciembre 2015

La vida está marcada por su magia...

Tras mucho tiempo sin escribir sobre los viajes que he realizado, pensando y reflexionando sobre muchos de ellos últimamente tengo un pensamiento fijo y claro...no quiero parar...

Cierto es que se echa de menos el hogar, el punto fijo en el mapa, tener a tu gente cerca que te mantiene vivo, esos abrazos y cariños que nadie sabe darte como ellos, muchas veces no son abrazos o cariños, pero nadie sale meterse contigo como esa gente que te conoce de toda la vida y te conoce tan bien que sabe dar para echarte unas buenas risas.

Hoy, un día sin más, en el Valle de Aran, donde estoy haciendo la temporada de invierno. Corto la frase porque si, debo reflexionar este pensamiento. Un canario que no sabe esquiar y jamás había visto la nieve hasta el otro día se viene al centro del frío español, con 3 chaquetas mal contadas, unas New Balance chinas en busca de esa experiencia, de esas que hay que tener, que debes llevarte en la mochila por siempre. Ahora estoy, metido en un valle, en medio del más puro norte español, en un pueblo de 7 mil habitantes, todos por ahora maravillosos y de los que espero llevarme 7 mil corazones por mi próximos viajes por el mundo.

Y es que si, hay días donde sin darte cuenta, tu cabeza vuela y vuela alto, tan alto que te permite ver el dibujo de tu vida, de tu momento, de tu situación actual desde un punto de vista único, mágico y especial. Muy a mi pesar, que no lo es, soy muy nostálgico, echo en falta, pienso, echo de menos miradas, un simple "compi" en persona, charlas, brisas de mi mar, mi arena, mi playa...sobre todo mi familia, la que elijo pero sobre todo la de sangre. El otro día, llamé a casa, hacía días que no lo hacía, y no imaginan la vida que me dio, simplemente escuchar a mi madre con sus cosas, sus historias y problemitas del día a día, lo cotidiano, lo de mi hogar, mi gente mi sangre...lo que un día decidí tatuarme en el brazo porque aunque ya lo sabía, quería llevarme ese pedazo de tierra y todo lo que hay en ella conmigo para siempre. No existe lugar en el mundo que me describa mejor que mi casa en La Angostura.

A todas estas, estaba yo escribiendo de algo....

Los viajes, el mundo visto desde las alturas infinitas de la tierra, nuestra increíble tierra, ese gran tesoro al que deberíamos adorar cada día, dar gracias por cuidarnos tanto cada día. Me miro y hoy veo a un pobrecito tapado hasta arriba del frío, pero si lo miro más globalmente...VAYA AÑO!!

Y sobre todo por lo que uno deja en el camino, experiencias, personas, momentos...podría enumerar tantos!!! pero hoy especialmente se me vino uno a la cabeza...y justo le escribí un wasap para decírselo! a mi vuelta de Sudamérica tuve una parada larga en Bogotá. Allí, en la soledad del aeropuerto, cargando mi móvil, no porque esperara ninguna llamada ni algo parecido...mi móvil estuvo sin sonar MUCHOS meses, y que lindo sonido ese silencio. Estando allí, un lindísima venezolana me viene y me pregunta alguna pregunta sin importancia, pero allí estábamos, 3 horas después muertos de risa, esa magia que sólo pasa cuando estas abierto a que pase. En el día a día contestas cualquier cosa y sigues a la tuya. No debe ser así, las personas son maravillosas! atrévete a charlar sin más, contar tu vida...reir!! soñar juntos aunque no sepa de tus miedos o de tu vida...

Allí estábamos, yo a los 10 minutos me quedé cuidando de todas sus maletas porque se fue al lavabo, si, me dejó todas sus cosas para que las cuidara...a un desconocido! porque en el fondo, debemos seguir confiando en la gente aunque haya algunos que se empeñen en estropearlo, ¿no?

Charlamos, nos bautizamos "mami" y "papi" respectivamente, nos reímos sin parar, la animé a darlo todo en Barcelona, que le iría rebién por allí, que sería muy feliz y que si todo iría bien la podría ir a ver. Supe de su vida en Venezuela, en Londres, de su pasión por el yoga, que lo supe rápidamente porque llevaba la colchoneta en la mano como bolso de viaje, de su momento Abercrombie, del que me reí muchísimo, y así un sin fin de momentos. Viajes, sueños, deseos.

MariaAlejandra es una persona de esas que encuentras en el camino que hacen que el camino valga la pena, la marcan, marcan el viaje, marcó mi viaje y su última parada antes de volver a España. La he visto 3 horas en mi vida, pero su sonrisa, nuestras risas, ese último abrazo, fue magia, fue lindura, fue energía y fue esa semilla que hace que la vida sigue creciendo y siendo lo maravillosa que es. Aun a día de hoy nos escribimos, nos mandamos besos y saber como le va al otro...nos volveremos a ver! eso seguro...cuando? no lo sabemos...pero, este, y otro mil de detalles me hace creer que la vida es magia...y cada día digo....GRACIAS!

Ese momento en Bogotá, definió en parte, lo que fue el viaje. VIDA, TIERRA, ENERGÍA, SONRISAS y PERSONAS.



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